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Encuesta de necesidades docentes guiará oferta formativa 2027 de INNED
Con el objetivo de identificar los principales intereses, desafíos y oportunidades de desarrollo profesional del profesorado de la Universidad de Santiago de Chile, el Departamento de Innovación Educativa (INNED) de la Vicerrectoría Académica concluyó la aplicación de la Encuesta de Necesidades de Formación Docente 2026, instrumento que orientará el diseño de su oferta formativa para el 2027.
La iniciativa permitió recopilar información relevante sobre los requerimientos de capacitación de las y los docentes, aportando evidencia clave para fortalecer la planificación de cursos, talleres y otras instancias de perfeccionamiento que el departamento pondrá a disposición de la comunidad académica.
“La formación docente constituye un elemento estratégico para responder a los desafíos actuales de la educación superior. Nuestro propósito es ofrecer oportunidades de desarrollo profesional flexibles, pertinentes y alineadas con las necesidades reales de nuestra comunidad educativa”, destacó la Dra. Nicole Abricot, jefa del Departamento de Innovación Educativa.
El diagnóstico abordó diversas dimensiones vinculadas al ejercicio de la docencia universitaria, entre ellas, la evaluación de los aprendizajes, la educación inclusiva, la transformación digital, las metodologías activas de enseñanza y el uso ético y pedagógico de la inteligencia artificial en contextos educativos. Asimismo, recogió percepciones sobre las necesidades de acompañamiento docente y la valoración de la oferta formativa actualmente disponible en la Universidad.
Según explicó la Dra. Abricot, esta consulta forma parte de un proceso más amplio orientado a consolidar un modelo de formación continua para el profesorado. “La encuesta se enmarca en nuestra evolución hacia una oferta de cursos, talleres e instancias formativas disponibles durante todo el año, promoviendo la mejora continua de las prácticas docentes y el fortalecimiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje”, señaló.
Los resultados obtenidos contribuirán a fortalecer la toma de decisiones basada en evidencia, permitiendo que las futuras acciones formativas respondan de manera más efectiva a las transformaciones que enfrenta la educación superior y a las necesidades emergentes de la comunidad académica.
“Gracias a este proceso obtuvimos una visión amplia de los ámbitos que las y los docentes consideran prioritarios para fortalecer su práctica pedagógica. Esta información nos permitirá focalizar nuestros esfuerzos en áreas de alto interés y con potencial impacto en la calidad de la formación que entrega nuestra Universidad”, concluyó la autoridad.

